Crecimiento resiliente en medio de la volatilidad global
La economía guatemalteca mantiene dinamismo, pero obliga a las empresas y a los gerentes a planificar con cautela y visión estratégica
Al iniciar cada año, la mayoría experimenta una mezcla de emoción y esperanza: un nuevo capítulo cargado -al mismo tiempo- de incertidumbre y preguntas legítimas. ¿Cómo será este año? ¿Traerá mejores perspectivas económicas y sociales? ¿Mejorará el rumbo del país o seguiremos enfrentando los mismos desafíos del año anterior? Y, quizás la pregunta más importante para el sector productivo sea ¿cómo afectará esto a mi empresa?
Desde el impacto disruptivo de la pandemia en 2020, quedó claro que los eventos globales pueden alterar el rumbo económico en cuestión de semanas. Las reglas tradicionales dejaron de ser inamovibles y la planeación empresarial exige hoy escenarios alternativos y mayor capacidad de adaptación.
El comienzo de 2026 confirma que la volatilidad no es un fenómeno pasajero. Noticias como la intervención militar del gobierno estadounidense en Venezuela y la captura a su presidente, las tensiones entre Estados Unidos e Irán, decisiones judiciales con impacto en las políticas comerciales y la prolongación del conflicto en Ucrania siguen incidiendo en los mercados energéticos, las cadenas de suministro y la confianza internacional. Para una economía como la de Guatemala, estrechamente vinculada al mercado estadounidense, estos movimientos no son lejanos: influyen en exportaciones, remesas, inversión y expectativas empresariales.
Fundamentos sólidos en un entorno desafiante
Pese al contexto externo complejo, los indicadores macroeconómicos de Guatemala muestran resiliencia. El país cerró 2025 con un crecimiento cercano al 4.1%, por encima del promedio regional, y las proyecciones apuntan a un ritmo similar en 2026. De acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Guatemala se mantiene entre las economías más estables y dinámicas de Centroamérica, su proyección para el cierre del presente año es de 3.5% – 3.8%, debido a riesgos externos e incertidumbre, aunque con espacio para alcanzar niveles cercanos al 4%.
La estabilidad macroeconómica continúa siendo uno de sus principales activos. Con una deuda pública alrededor del 27% del PIB, el país conserva margen fiscal frente a choques externos, lo que refuerza la percepción de solvencia y disciplina financiera.
Las remesas familiares siguen siendo un pilar clave. Representan un porcentaje significativo del PIB y sostienen al consumo interno, al dinamizar sectores como comercio, vivienda y servicios. No obstante, esta fortaleza también implica una alta dependencia del desempeño económico y las políticas migratorias de Estados Unidos.

Retos estructurales y visión empresarial
El crecimiento proyectado no elimina los desafíos de fondo. La dependencia de factores externos expone al país a posibles desaceleraciones internacionales. A ello se suma la necesidad de acelerar la inversión en infraestructura, logística y servicios públicos para mejorar la competitividad y sostener tasas de expansión superiores al 4% en el mediano plazo.
El contexto político y social también incide en la confianza empresarial. Los debates institucionales y los retos en materia de seguridad forman parte de la ecuación que inversionistas y ejecutivos consideran al evaluar los riesgos.
Las perspectivas para 2026 apuntan, en síntesis, a un crecimiento estable y por encima del promedio regional, respaldado por fundamentos macroeconómicos sólidos y un consumo interno resiliente. Sin embargo, la interdependencia con el entorno global y los desafíos estructurales obligan a tomar las proyecciones con prudencia.
Como siempre es importante contar con distintos puntos de vista. La Asociación de Gerentes de Guatemala comenzó las actividades del Programa de Contribución Cívica, con la presentación del foro “Perspectivas económicas y geopolítica 2026, claves globales y regionales para la toma de decisiones”, espacio que reunió a socios de la AGG, expresidentes, tanques de pensamiento y al cuerpo diplomático y consular.
El intercambio de opiniones y criterios les permite a los gerentes mantenerse actualizados e involucrados en la consecución de metas, sobre todo en el presente 2026, conscientes de que, en un entorno incierto, la formación estratégica marcará la diferencia.
Para quienes no pudieron acompañar el encuentro organizado por la AGG, el foro está disponible en el canal de YouTube (https://www.youtube.com/watch?v=x8aNaodTvK4&t=110s). La conversación ofrece análisis y perspectivas que amplían -y en algunos casos cuestionan- las proyecciones tradicionales, para convertirlas en herramientas valiosas para los empresarios y ejecutivos que buscan tomar decisiones mejor informadas.
Luis Castañeda
Gerente General
AGG
lcastaneda@agg.com.gt

















