Ultracem: la nueva fuerza del cemento en Guatemala

Con una inversión de US$50 millones y la generación de 150 empleos, la cementera colombiana amplió el mercado de esta materia prima

En menos de una década, una compañía colombiana que nació con espíritu familiar y visión de largo plazo se ha convertido en un actor importante en el mercado guatemalteco del cemento. Ultracem, fundada en Barranquilla, aterrizó en Guatemala en 2018 para comercializar su producto estrella: el cemento. Con apenas siete colaboradores y un objetivo ambicioso lograron dar sus primeros pasos.

Seis años después, la empresa inauguró su moderna planta de producción en el Puerto de San José, departamento de Escuintla, lo que consolida una historia de éxito que combina competitividad, innovación, empleo y compromiso social. “Estamos orgullosos de lo que hemos logrado en tan poco tiempo. Ultracem no solo llegó a competir, sino a transformar la forma en que se entiende la industria del cemento en Guatemala”, afirma Ismael Ballestas, representante legal y director general de Ultracem Guatemala.

Un comienzo con visión
La historia de Ultracem se remonta a Colombia, donde se creó esta empresa familiar con una filosofía clara: crecer sin perder los valores que caracterizan a una organización de raíces familiares. Esa misma visión fue la que impulsó su expansión internacional.

En 2018, Guatemala se convirtió en su primera apuesta exitosa fuera de territorio colombiano. El comienzo no fue sencillo. La empresa enfrentó un mercado concentrado, con reglas del juego poco flexibles y la desconfianza natural hacia un nuevo competidor. Sin embargo, Ballestas estaba convencido que la calidad del producto y el respaldo de una organización sólida marcarían la diferencia.

“El reto más grande fue entrar en un mercado que durante más de un siglo estuvo en manos de un solo jugador. Pero también fue la oportunidad para ofrecer al consumidor opciones reales, con un producto de alta calidad y precios competitivos”, explica a Gerencia.

Ismael Ballestas, director general
de Ultracem Guatemala.

La inversión que cambió el panorama
El verdadero punto de inflexión llegó en 2024 con la inauguración de la planta cementera en el Puerto de San José, en Escuintla, un proyecto que representó una inversión de US$50 millones. Esta obra no solo amplió la capacidad productiva de Ultracem, sino que se convirtió en un motor económico para la región.

Durante la construcción, se generaron más de 1,500 empleos directos e indirectos, que contribuyeron a dinamizar la economía local. Hoy, la planta opera con tecnología de punta proveniente de Alemania, que fue diseñada bajo estándares internacionales de sostenibilidad y eficiencia energética.

“Queremos ser reconocidos no solo por la calidad de nuestro cemento, sino también por el impacto positivo en las comunidades donde trabajamos. Para nosotros, el desarrollo económico debe ir de la mano del desarrollo social”, enfatiza Ballestas.

Innovación y sostenibilidad como ejes
En una industria tradicionalmente percibida como rígida y conservadora, Ultracem busca diferenciarse con una apuesta por la innovación. La empresa ha invertido en procesos de producción más limpios, reducción de emisiones y prácticas de economía circular. La ampliación de su portafolio está a la vuelta de la esquina, con la promesa de una planta de morteros y concreto premezclados, con lo que ponen a disposición de los guatemaltecos una oferta más integral.

Además, impulsa programas de capacitación para comunidades cercanas, con el fin de generar empleo calificado y fomentar el emprendimiento local. “La sostenibilidad no puede quedarse en un discurso. Debe ser un eje de acción que guíe nuestras decisiones diarias”, asegura el director de Ultracem Guatemala, y comparte que son los fabricantes del Ecosac, el primer saco de cemento biodegradable que va directo a la mezcladora para evitar desperdicios.

Cada año, realizan los Premios Gemas, que buscan reconocer a las empresas innovadoras y emprendedoras de carácter social y que aportan su granito de arena a la sostenibilidad del país.

La cultura de la familia Ultracem
Uno de los sellos más visibles de Ultracem es su cultura organizacional. Aunque ya suman más de 150 colaboradores en Guatemala, la compañía mantiene un ambiente cercano y horizontal, inspirado en los valores de sus fundadores. Ballestas destaca que esta filosofía ha sido clave para atraer y retener talento en un mercado laboral competitivo. “Cuando un empleado siente que su trabajo tiene propósito y que, además, es valorado como persona, su compromiso se multiplica. Y ese ha sido uno de los mayores diferenciadores de Ultracem en estos años”, agrega.

La llegada de Ultracem ha significado mucho más que la expansión de una compañía internacional. Para Guatemala, representa la posibilidad de contar con un mercado más competitivo, con precios más accesibles y alternativas de calidad. “Nuestro ADN es ser mucho más cercanos al cliente, atenderlo constantemente, no tener jerarquías como tal, solo así podemos ofrecer una experiencia diferente”, asiente el directivo.

En esta apuesta empresarial, el consumidor final ha sido uno de los grandes beneficiados, pues ahora cuenta con opciones que antes no existían. A nivel macroeconómico, se han dinamizado las inversiones y destaca a Guatemala como un destino atractivo para las empresas extranjeras. “Creemos en este país, en su gente y en su potencial. Nuestra inversión es una muestra de esa confianza, y seguiremos trabajando para consolidarnos como un socio estratégico en el desarrollo de Guatemala”, puntualiza Ballestas.

La mejor noticia es que Ultracem tiene claro que su historia en Guatemala apenas comienza. Con la planta en operación, los próximos pasos estarán enfocados en ampliar la distribución, fortalecer la presencia de marca y seguir innovando en productos y procesos.

El director general adelanta que la compañía planea diversificar su portafolio con soluciones de construcción más sostenibles, además de explorar oportunidades de expansión en la región centroamericana. Esto sumado a los beneficios que ya se tienen hoy en día, como realizar los pedidos 24/7 y programarlos a través de la App.

“El futuro de la construcción está en la sostenibilidad. Queremos liderar esa transformación en Guatemala y ser reconocidos como una empresa que aporta valor real al país y a la región”, asegura el profesional.

En tan solo seis años, Ultracem pasó de ser un nombre desconocido a convertirse en una compañía cementera que es sinónimo de calidad, confianza y competitividad en el mercado guatemalteco. Su historia es un ejemplo de cómo la visión empresarial, sumada a la innovación y a la responsabilidad social, puede transformar una industria entera. Para Ismael Ballestas, la satisfacción más grande no está solo en los números, sino en las personas. “Cada empleo generado, cada familia beneficiada y cada comunidad impactada positivamente son la verdadera medida de nuestro éxito”, concluye con orgullo.

Ileana López
Periodista
Revista Gerencia
gileana@agg.com.gt

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