El liderazgo detrás del crecimiento de Quality Group

Décadas marcadas por la innovación, la sostenibilidad y la expansión internacional

En 1996, en una modesta bodega alquilada de 400 metros cuadrados y con apenas cinco colaboradores, Edward Quirin dio vida un proyecto que con el tiempo se convertiría en una de las empresas más sólidas e innovadoras del sector gráfico en Centroamérica: Quality Group. Hoy, casi tres décadas después, su historia empresarial es un testimonio de visión, disciplina y capacidad de adaptación; una trayectoria que lo ha posicionado como uno de los líderes empresariales más influyentes de la región y que, en 2025, le valió el reconocimiento como Gerente del Año, otorgado por la AGG.

Los primeros pasos
La historia empresarial de Quirin comenzó mucho antes de fundar Quality Group. Tras estudiar Economía en la Universidad Rafael Landívar, comprendió que la teoría era solo el punto de partida. Su verdadera formación llegó con su experiencia de cinco años trabajando en serigrafía y litografía, industrias en la que no solo aprendió procesos y operaciones, sino también la relevancia del servicio al cliente y la disciplina diaria. Ese aprendizaje práctico -según reconoce- fue tan determinante como su formación académica.

Más adelante, “emprender fue un cambio profundo”, recuerda Quirin. Y es que, de la vida estudiantil, sin grandes responsabilidades financieras, pasó a un entorno en el que debía generar ingresos, pagar planillas y sostener una operación. En este proceso hubo un factor determinante: encontró su pasión y por eso eligió las artes gráficas como su camino. Con una visión internacional desde el comienzo, su primer cliente fue un laboratorio francés con operaciones en el Caribe, lo que le permitió exportar bajo un modelo puerta a puerta.

Más adelante vino la diversificación, el crecimiento y la innovación. En la actualidad, la compañía exporta a siete países y opera en la región centroamericana y República Dominicana, con un modelo de entrega que le ha permitido posicionarse como un proveedor confiable y competitivo en mercados exigentes. Lo que confirma que la expansión no solo ha sido geográfica, sino también técnica y productiva.

De una única línea de litografía tercerizada, Quality Group evolucionó a seis unidades de negocio: litografía, serigrafía, impresión digital, impresión rotativa, fabricación de muebles y, en fecha más reciente, una división de productos fabricados con bioresina compostable. Esta última representa uno de los avances más significativos de la empresa: una apuesta por la sostenibilidad con una planta única en Centroamérica, que reafirma que la competitividad también puede construirse desde el compromiso ambiental.

Por otro lado, la empresa también ha fortalecido su infraestructura con nuevas plantas, incluida una en Panamá, y ha buscado certificaciones internacionales como FSC y próximamente ISO 22,000. Los resultados son excelentes, sin embargo, para Quirin ninguno supera el impacto humano, pues más de 300 familias dependen hoy en día de la empresa que él creó hace casi treinta años.

Momentos difíciles y un mundo que cambia constantemente
Como todo empresario, Edward Quirin ha atravesado crisis profundas. Una de las más complejas ocurrió tras la adquisición de la línea de impresión rotativa comercial. La falta de experiencia en ese segmento le generó iliquidez, endeudamiento y noches en vela. Admite que incluso llegó a pensar en cerrar la empresa.

Pero, fue precisamente en esa misma etapa cuando su liderazgo se robusteció. Con disciplina y estrategia implementó un riguroso proceso de downsizing, negoció con proveedores, redujo costos y cumplió con cada compromiso. Nunca comprometió ni la calidad ni la puntualidad en las entregas, dos valores que han sido un distintivo para el grupo.

La recompensa al esfuerzo llegó con el tiempo, pues la línea que los llevó casi al cierre hoy es la que genera entre el 55% y 60% de las ventas, además de ser la que abrió las puertas del liderazgo regional.

Sin duda, esa experiencia fue la que reafirmó su filosofía empresarial, basada en tres principios: tomar riesgos con una visión clara, entender que las ventas son el motor de cualquier negocio y rodearse siempre de “gente buena”, con el cliente en el centro de todas las decisiones.

Otro de los retos más significativos para Quality Group fue la disrupción digital, que transforma a la industria de forma radical. Sin embargo, la combinación de innovación, disciplina y confianza de los clientes les permitió no solo resistir, sino expandirse.

En 2025, Quality Group supera los 10 mil metros cuadrados de operación y continúa abriendo mercados. El próximo objetivo es consolidar su presencia en México, un territorio estratégico para continuar su expansión regional.

El camino para Edward Quirin aún tiene metas por cumplir. En el corto plazo, busca consolidar la rentabilidad y fortalecer aún más la estructura de la empresa. En el mediano plazo, planea lanzar una nueva división de producción de cajas de cartón corrugado, para ampliar de nuevo su oferta de valor. Y, en el largo plazo, su visión es tan humana como empresarial: heredar a su familia una empresa sana y disfrutar plenamente de su esposa, hijos, nietos y amigos.

A pesar de su intensa vida empresarial, Quirin procura mantener un equilibrio entre el trabajo y su vida personal. El deporte, en especial correr, es su principal escape y un ejercicio que practica de forma constante.

Para concluir, este ejemplar profesional comenta que, ser nombrado Gerente del Año, por la Asociación de Gerentes de Guatemala, representa para él una satisfacción profunda, aunque no lo considera un logro individual. Por ello, lo recibe en nombre de su familia y de todo su equipo, porque “los logros nunca se alcanzan solos”. Agrega que, el reconocimiento más que un punto de llegada es un impulso para seguir innovando y construyendo una empresa que inspire a las nuevas generaciones, a las que les recomienda “hacer las cosas bien, con claridad y valores, y siempre de la mano de Dios”.

Ileana López
Periodista
Revista Gerencia
gileana@agg.com.gt

También podría gustarte