Generaciones en conflicto: un desafío oculto del mercado moderno
El nuevo eje de la competitividad empresarial
Una reciente conferencia dictó datos que alertan de los cambios que está experimentando la industria de las bebidas alcohólicas. Entre ellos, una transformación impulsada principalmente por la Generación Z, cuyos hábitos de consumo están redefiniendo el mercado y las dinámicas sociales.
En ellos se evidencia que la mayoría de los jóvenes de la Generación Z no consume alcohol, y que un 20% lo hace menos que los millenials. De esta forma, se puede deducir que, tanto los millenials como la Generación Z han cambiado su relación con el alcohol.
Esta tendencia no solo ha provocado pérdidas multimillonarias en dicha industria, sino que refleja un cambio cultural en el que las nuevas generaciones priorizan el bienestar físico, la salud mental, el ejercicio y las experiencias conscientes sobre los modelos tradicionales de entretenimiento asociados al alcohol. Y ello se traduce en un cambio de paradigma que no únicamente va a afectar a la industria de bebidas alcohólicas.
Cuatro generaciones distintas integran a la mayoría de los consumidores y trabajadores de hoy en día; esto sugiere que las marcas deben considerar no solo cómo atraer a los consumidores en el momento de la compra, sino también cómo garantizar que sus interacciones continuas con los clientes sean empáticas, personalizadas y conectadas.
Los hábitos de consumo varían significativamente a través de cada generación, impulsados por la tecnología, la edad y el contexto económico. Este es fundamental para entender una generación. Los baby boomers y generaciones como la X, Y y Z no solo se diferencian por edad, sino por actitudes e ideas que han moldeado a raíz de diferentes factores y momentos sociales, políticos y económicos. Estos, a su vez, influyen en los comportamientos sociales, culturales y tecnológicos que comparte cada generación.

La regla de oro del marketing es que, si intentas llegar a todo el mundo, no llegas a nadie. Por eso, la segmentación de clientes y la creación de perfiles de cliente son fundamentales para cualquier equipo de mercadeo.
Las marcas exitosas deben aprender a navegar en un panorama definido por las divisiones generacionales, la incertidumbre económica y la preferencia por experiencias sin interrupciones. Internet ha sido una de las innovaciones más transformadoras de la era moderna, permitiendo una accesibilidad que ha generado cambios profundos y disruptivos en la forma en que los consumidores viven, se comunican, trabajan, compran, juegan o viajan.
La manera en que los consumidores interactúan con las marcas varía de acuerdo con la generación a la que pertenecen. Mientras los baby boomers aún mantienen hábitos ligados a los catálogos y la televisión, los millennials y los Gen Z priorizan reseñas en redes sociales y la influencia de creadores digitales.
El funnel clásico ya no funciona como lo conocíamos. La voz de los creadores digitales ha adquirido un peso determinante en el mercado. Para los consumidores más jóvenes, la credibilidad está en TikTok e Instagram, desplazando a los jingles radiales o a los comerciales de televisión. Esto convierte a los influencers en piezas clave de las campañas de mercadeo actuales.
Generación Z: consumidores con propósito
La Generación Z no sigue un camino lineal de compra, sino que vive en un ciclo constante de inspiración, exploración, comunidad y lealtad.
En ese loop, los influencers no están al margen: son protagonistas en cada etapa. Para las marcas, esto implica dejar de verlos como un recurso puntual y comenzar a integrarlos en su estrategia de negocio de manera permanente, apoyándose además en tecnologías como la inteligencia artificial para medir, anticipar y conectar mejor con cada audiencia.
El mercadeo dirigido a la Generación Z requiere una fuerte presencia en redes sociales, especialmente a través de videos cortos y colaboraciones con influencers. Las marcas que se alineen con sus valores: sostenibilidad, justicia social y autenticidad, se ganarán su preferencia.
Generación Y (millenials): los que buscan la comodidad
Considerados los primeros “nativos digitales”, utilizan internet como su principal fuente de noticias y compras. Buscan productos que sean una expresión de su personalidad y valoran mucho las experiencias sobre las posesiones materiales. Si bien aún se ven influenciados por las cuestiones éticas, es probable que la practicidad se imponga. Sus canales de comunicación preferidos incluyen el chat en vivo, el soporte impulsado por IA y las redes sociales. Las marcas que ofrecen simplicidad, soluciones sostenibles y experiencias personalizadas tendrán mayor acogida entre esta generación.
Generación X: los que toman decisiones prácticas
La Generación X valora la fiabilidad, la calidad y la comodidad. Se sienten cómodos utilizando métodos de crédito tradicionales. Si bien la lealtad a la marca es fuerte, depende de beneficios prácticos como el precio, la durabilidad y el servicio al cliente. Esta generación consume una combinación de medios digitales y tradicionales, lo que hace que las estrategias de marketing omnicanal sean efectivas.
Ofrecer soluciones sencillas y de alto valor es fundamental para captar a los consumidores de la Generación X. Son consumidores más leales a marcas tradicionales y valoran la comunicación directa. Pese a que utilizan canales digitales, tienden a ser más cautelosos y valoran la seguridad en las transacciones.
Aunque con motivaciones distintas, todas las generaciones interactúan en redes sociales. Mientras los jóvenes están en constante descubrimiento de nuevas marcas, los mayores las utilizan como espacios de confianza e información. Para las empresas, esto implica diseñar estrategias diferenciadas que respondan al lenguaje y expectativas de cada grupo.
Estos cambios representan mucho más que una tendencia pasajera de consumo: evidencian una transformación profunda en la mentalidad de las nuevas generaciones y en la forma en que se relacionan con las marcas, el trabajo y la sociedad.
Para las empresas, esto implica replantear no solo sus estrategias de mercadeo y comunicación, sino también sus modelos de contratación, capacitación y retención del talento humano. Las nuevas generaciones valoran organizaciones con propósito, bienestar integral, flexibilidad, autenticidad y espacios donde puedan sentirse escuchadas y desarrollarse personalmente. Comprender estos cambios ya no es opcional; será determinante para las compañías que deseen mantenerse relevantes, competitivas y conectadas con el consumidor y colaborador del futuro.
Édgar Oliva
Colaborador
Revista Gerencia
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