Crecimiento que transciende

El fundador de Anfora se convirtió en un ícono de la expansión

Anfora elabora y distribuye unos 48 mil pasteles mensuales.

Hace 9 años, Luis Pedro Imeri no imaginaba las dimensiones a las que crecería su sueño, hoy concretado en 37 pastelerías que venden una variedad de productos salados y dulces bajo la marca Anfora. Más lejos estaba, de pensar que en 2013 se convertiría en el Gerente del Año en la categoría de Expansión, un premio que desde 2005 otorga la Asociación de Gerentes de Guatemala. Y es que el premio lo coloca en una posición de mayor responsabilidad, porque el haber sido nombrado implica, entre otras situaciones, convertirse en un ícono de inspiración para las futuras generaciones.

Sus primeras impresiones al recibir esta distinción fueron de sorpresa. “Me siento halagado y con deseos de honrar mi reconocimiento con los asociados de la AGG”, comentó a Revista GERENCIA .

Imeri cuenta que “el crecimiento de Anfora se debió a circunstancias que se fueron dando”, producto de su acertada gestión. Mencionó que en su vida ha habido tutores que lo han guiado hacia oportunidades, pero que depende de cada quien saberlas aprovechar. También aclaró que no siempre las oportunidades son las correctas, pero que todas significan aprendizajes. “Muchas veces me ha tocado retroceder y volver hacer nuevos planes, pero son los altibajos que hay que pasar”, recalcó el homenajeado.


Luis Pedro Imeri, Gerente del Año 2013 en la categoría Expansión.

En referencia al momento en que una empresa debe estar lista para el crecimiento, mencionó que “hay que tener clara la base de las metas. La infraestructura se puede corregir, en todo se puede mejorar. Pero, sin olvidarse que la casa debe estar arreglada para poder dar pasos más grandes”. Especificó que no necesariamente se debe esperar a cumplir con todos los requisitos que conlleva una expansión.

El crecimiento por su parte acarrea mayor responsabilidad. “Las decisiones prueba y error cuentan. Porque en una operación más grande las malas decisiones tienen efectos, las repercusiones son mayores. Hay compromiso con los colaboradores internos, con los clientes, con la sociedad, por eso se debe trabajar en crear impacto positivo a nivel comercial y social”, advierte.

Luis Pedro apuesta también por los diferenciadores, porque son el ADN de la cultura de la organización. Para ello recomienda ver organizaciones extranjeras más grandes, porque orientan los pasos hacia mejores prácticas.

Ileana López
Directora
Revista GERENCIA
gileana@agg.org.gt

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