Operaciones ágiles y móviles con mayor productividad y a menor costo

Es lo que ofrecen el home office y el workshifting

Javier Díaz es empresario, bloguero y docente. Para él, es imprescindible que los gerentes actuales sean innovadores, apasionados, flexibles, visionarios y de una mentalidad abierta. Además, agrega a su lista, “deben ser arriesgados y adaptarse fácilmente a situaciones nuevas y desconocidas”.

Desde su punto de vista, los gerentes “no temen a descubrir nuevos caminos y formas para hacer las cosas”, y esas cualidades son necesarias para aprovechar las ventajas del home office o trabajo en casa, que implica desarrollar un estilo de trabajo propio y al reloj del cuerpo.

Seguramente, este tema hubiera generado polémica en los años en que se funda la Asociación de Gerentes de Guatemala. Sin embargo, hoy en día es una realidad y una tendencia que va en crecimiento a nivel mundial, aunque en unos países más que en otros, debido a las francas ventajas que ofrece y a problemas, como el tránsito, que cada día se agudizan.

Para las empresas es positivo este sistema, porque les ofrece reducción de costos mediante el ahorro en energía y mantenimiento, también porque desaparece el absentismo laboral. Para los colaboradores hay muchos beneficios, entre ellos, no invertir tiempo, dinero y energías en desplazarse a sus puestos de trabajo. Tampoco gastan en alimentos fuera de casa, reducen sus niveles de estrés, no se exponen al vandalismo que impera en las calles y mejoran su calidad de vida. 

La tecnología ha sido la gran benefactora del trabajo en casa, ya que se ha encargado de acortar las distancias y resolver los problemas a una velocidad antes impensable. En la actualidad, las conexiones, los dispositivos móviles y el internet permiten que las comunicaciones sean inmediatas desde cualquier parte del mundo.

Pero, es de resaltar que el home office demanda confianza entre ambas partes, lo que implica un alto grado de responsabilidad y madurez por parte de los trabajadores, quienes bajo esta modalidad de empleo se ven obligados a convertirse en personas más organizadas y autónomas para ser exitosas. Y es que, si logran asumir este sistema como un estilo de vida pueden obtener mayor productividad, pues no desarrollarán la ansiedad que conlleva sumergirse todos los días al tránsito, entre otros distractores.

En México, el home office se ha convertido en una propuesta parlamentaria. Hace unos meses, la congresista Lyndiana Bugarín Cortés, del Partido Verde, propuso que este sea obligatorio, al menos un día a la semana, así también los horarios flexibles de entrada y salida de la oficina, según se lee en ebizlatam.com.

Bugarín menciona que, si una persona tarda una hora con 21 minutos en desplazarse, a la semana contará con 16 horas perdidas. Y eso en el mejor de los casos, porque en Guatemala cada vez es más complicado y tardado transitar a cualquier hora del día, y más aún en los horarios de entrada y salida de los trabajadores, en donde los tiempos de retorno a casa para varios sectores de la ciudad capital sobrepasan las dos horas.

De este tipo de iniciativas han surgido otras como el workshifting, que es “un estilo móvil en el que el trabajo se traslada a horarios, ubicaciones y recursos óptimos para realizar las tareas habituales”, esto según el blog “Mi carrera laboral”, quien afirma que las organizaciones cada vez más están reconociendo que dar a los colaboradores la capacidad de trabajar desde cualquier lado beneficia a ambas partes.

Se dice que las barreras del home office son culturales, son un tema de confianza, y en Guatemala todavía crece tímidamente, porque muchos gerentes consideran que los colaboradores son más productivos solo si están en las oficinas. De allí la importancia de que existan métricas para medir el trabajo de los colaboradores en casa, para que quede comprobada la efectividad.

Más allá de las ventajas tampoco se deben perder de vista los contras. Por ejemplo, el home office hace que se descuiden las relaciones interpersonales, debilita el contacto con los clientes, no fomenta el trabajo en equipo y descarta la posibilidad de aquellos negocios que surgen espontáneamente en los espacios comunes.

Por ello, para que el teletrabajo suceda en la justa medida, los empresarios y los colaboradores deben atender algunas recomendaciones. La primera es que, aunque no se salga de casa se deben establecer horarios, sin importar que bañarse, vestirse, desayunar y trasladarse se hagan al nada más encender la computadora, advierte Thomas Allier, CEO de Viajala, en el sitio Entrepreneur.

Otra advertencia que hace el experto es disponer de un espacio cómodo en la casa, con wifi, una silla y mesa funcionales, con material de oficina, agua y snacks. Estarse levantando por cosas, sin duda, afecta el rendimiento. Además, el lugar debe estar limpio con las cosas en su lugar.

A los amigos se les debe informar que, aunque se esté en casa, no se está de vacaciones. Por lo que, hay que establecer horarios para estar disponible, ya que el tiempo debe aprovecharse como si se estuviera en la oficina. Sin embargo, de vez en cuando es bueno salir a darse un respiro. No es sano desayunar en casa, trabajar en casa, almorzar en casa, tomar un café en casa, resolver todo por teléfono o en el computador en casa. Hay que salir a ver la luz del sol, dar un paseo en bicicleta o caminar.

Cuando pueda, cambie de ambiente, un café internet, bibliotecas públicas y espacios para coworking, para evitar la sensación de aislamiento. Cuide su concentración, no se trata de sustituir lo que no le gusta, como las reuniones a toda hora, los teléfonos timbrando, las conversaciones en alto tono, por el sofá, el celular, la mascota o el Netflix.

Al finalizar el día, separe lo urgente de lo que no lo es y desconéctese. El hecho de que haya tenido un día productivo no significa que lo alargue; pues, tan necesaria es la disciplina para comenzar el día, como para terminarlo. De lo contrario, sin darse cuenta acabará exhausto como si hubiera vivido el tormento del tránsito, o pasado todo el día en la oficina y trabajado más de la cuenta. Recuerde que se trata de reducir el estrés y a la vez ser productivo.

Para finalizar, Cynthia Johnson, una invitada de Entreprenuer, considera que a través del trabajo flexible se puede atraer y conservar al mejor personal. Para ella, el teletrabajo hace colaboradores más productivos y felices, y sin tener que pagar por suministros de oficina, luz, teléfono o café. Por otro lado, se puede contratar a los mejores dondequiera que estén, y esto, sin duda, aumentará la lealtad de los colaboradores.

 

Ileana López
Directora
Revista GERENCIA
gileana@agg.com.gt

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