Un dilema productivo: ¿título o certificado?

El valor del documento está más relacionado con las necesidades laborales de las personas

Estamos en la época del año donde los nuevos graduados, o los que están a punto de serlo, empiezan a odiar cierta pregunta. Toda persona con la que se encuentran se interesa por lo que van a hacer después y cuáles van a ser sus próximos pasos. Aquellos que lo hacen pertenecen, generalmente, a generaciones anteriores, que no se dan cuenta de que hay cosas que han cambiado, señala un artículo publicado en el diario español El Mundo.

Precisamente, la pregunta acerca de qué haremos después del colegio -del diversificado, como se conoce en Guatemala-, es de cajón para cualquiera que se encuentre en esos pasos, más en estos tiempos inciertos.

Pese a esas incertidumbres, encontramos que quienes se hayan decidido por continuar en la academia con el objetivo de conseguir mejores herramientas para enfrentarse a los desafíos del futuro laboral cuentan con al menos dos opciones.

La globalización y obsolescencia del conocimiento han puesto el dedo en la llaga de la educación al requerir profesionales competentes, capaces de resolver problemas globales en contextos particulares. ¿Quién es el responsable de preparar a estos profesionales hoy demandados? ¿Los programas de licenciatura, de posgrado, de actualización o los de preparación para una certificación profesional?

Dos caminos
Una de ellas es, naturalmente, la posibilidad de continuar una carrera o posgrado de algunos años de duración, trátese este de maestrías o doctorados, que le permitan ampliar su biografía profesional y aspirar a mejores o mayores ingresos; y la segunda es por vía de la certificación de estudios.

Suele ser una opción recurrir a la solicitud de un certificado de estudios realizados, que garantizará el haber cursado una determinada formación a la hora de, por ejemplo, aspirar a un puesto de trabajo o continuar con la formación en un grado superior, se afirma en el sitio curriculum.net.

¿Por qué puede ser tan útil un certificado de estudios? Posiblemente, haya dos razones poderosas: una es que quien solicite esa acreditación no ha podido acceder a estudios superiores; y la segunda es que se precisa del documento para optar a una plaza de trabajo de carácter inminente.

Los certificados de estudio sirven para aquellos que no han previsto continuar en lo inmediato alguna carrera universitaria, sea por falta de recursos, tiempo o energías, o por motivos o causas familiares o sociales. Además, el documento puede ser muy útil porque siempre existirá el riesgo de que desaparezca la institución donde se haya tomado dicho curso.

Por otra parte, los certificados por cursos aprobados suelen conseguirse mucho más rápidamente que los títulos que se ganan tras cursar una maestría o doctorado, que demandan meses o hasta años. De ahí surge la importancia de tramitar aquellos documentos que avalen el conocimiento de un curso específico que sea sumamente útil para el trabajo al que estoy optando o aspirando.

Los certificados
de cursos aprobados se consiguen más rápidamente que
los títulos de maestría o doctorado

También es cierto que, si bien en algunos países de Latinoamérica se requiere del título para ejercer ciertas profesiones, en muchos otros esto es voluntario. En cualquier caso, la calificación profesional debe ser más reconocida por los empleadores que por las propias universidades, afirma la Dra. Sylvia Meljem Enríquez de Rivera, directora del Centro de Vinculación e Investigación Contable en el Instituto Tecnológico de Monterrey.

Ventajas
A fin de cuentas, “los programas de certificado permiten a un estudiante estar “listo para el trabajo” al brindarle el conocimiento y las habilidades esenciales para un empleo”, se señala en el portal geniolandia.com.

En esta página se insiste en que los programas de certificado “ayudan a un individuo a especializarse para un comercio o negocio en particular. Están orientados al trabajo e incluyen talleres y otras actividades prácticas además de la capacitación teórica en el aula”.

Analizadas esas diferencias, se puede observar que en las actuales circunstancias en que se mueve el trabajo y sus perspectivas en el corto y mediano plazo, los certificados de cursos pueden resultar más relevantes al momento de insertarse en el mercado laboral. No obstante, antes que nada, debe seguirse el impulso que cada persona persiga en la búsqueda de su camino en la vida.

“A la larga, señala el artículo de El Mundo, será mucho mejor haberse parado a pensar y reflexionar sobre lo que de verdad nos mueve, para luego establecer una ruta profesional más segura, puesto que de lo contrario se puede llegar a saltar de trabajo en trabajo sin encontrar nunca un lugar donde estar cómodo”.

 

Antonio Girón
Periodista
Revista GERENCIA
editorialgerencia@agg.com.gt

También podría gustarte